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miércoles, 8 de noviembre de 2017

El chiste le salió demasiado caro a Miguel

Todo transcurría como un día corriente en la familia De Paola, típica de clase media compuesta por Nora, su esposo y su hijo Miguel. Al llegar las 8:30 de la mañana la madre se preocupó porque el hijo no llegaba a su domicilio, tomó asiento cómoda en su living y al prender la televisión se enteró que su hijo de veinte años había sido detenido.
Miguel se encontraba en la casa de su sobrino, en el barrio de Chacarita y durante la noche un allanamiento de cibercrimen irrumpió en el lugar. ¿El motivo? Desde Estados Unidos detectaron que una PC que se encontraba en el hogar había amenazado con frases árabes a distintos puntos de la Ciudad: Casa Rosada y Subte B. Además, para tener más repercusión, arrobó al presidente de la Nación.
“No comprendía la gravedad de lo que estaba haciendo, solamente quise hacer una tontería por Twitter y, como no conseguía repercusión, decidí arrobar al presidente”
Miguel que actualmente se encuentra en segundo año de contador público estuvo 53 días separado de su familia por el mensaje publicado y su caso trascendió a todo el país como “terrorismo e intimidación pública” al presidente. Solo un día después de enviar el mensaje, la policía ya había actuado rápidamente y había allanado la casa en la que se encontraba Miguel y también la casa en la que viven actualmente.
Su madre aún conserva en su cabeza la imagen de la policía entrando al hogar y, aunque intenta olvidarlo, sabe que nunca podrá. Según afirma la calígrafa pública “la policia ingresó al hogar buscando a Osama Bin Laden aproximadamente, cuando se dieron cuenta que eran dos pendejos haciendo un chiste, empezaron a trabajar sin violencia”
No fue fácil la estadía en el Penal de Ezeiza ya que todas las personas que son enviadas ahí se dirigen directamente al módulo de ingreso, donde son examinados y se determina a que pabellón irán luego. El joven afirma que “tuvo suerte” ya que solo recibió amenazas durante esa estadía en el ingreso, posteriormente pasó al módulo uno, donde se alojan los reclusos que tienen comportamiento perfecto.
“Aprendí muchas cosas en prisión, a defenderme, a interactuar con personas que no conocía, a cocinar y también a ayudar a las personas que lo necesitan: aproveché mi tiempo y les enseñaba matemática a los que estudiaban en el penal”
Miguel fue el pionero de todos los casos que se ven actualmente de amenazas por redes sociales. Hace diez días otro adolescente fue detenido por cantar una canción de cancha en contra del presidente de Argentina y, un tiempo atrás, otro señor también fue demorado por una causa similar. Según afirma Norma, lo que hizo el gobierno nacional fue para disciplinar a la sociedad y sepan lo que puede pasarles en caso de amenazar, según los hechos ocurridos, no sirvió. 
Como en casi todos los aspectos de la vida cotidiana, la política intervino en la situación y muchos llegaron a insultar por redes sociales o canales de televisión al chico. “Nunca entendí porque me querían hacer kirchnerista, yo no milito para ningún partido político, solamente quise hacer un chiste por twitter” 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Mario dedica su vida a cocinar por el mundo

Nacido en el seno familiar de una familia de clase media del barrio de Monte Castro, Mario Avellone tenía dos cosas en la cabeza para su futuro: ser jugador de fútbol o cocinero profesional. Según afirma, antes de inclinarse definitivamente por la cocina,  estuvo de paso en varios equipos de la zona y jugó con jóvenes que luego serían figuras de primer mundo.
“Realmente era bueno jugando a la pelota, pero a los quince años me rompí los ligamentos y eso hizo que abandone antes de lo esperado. Tuve la suerte de jugar en Argentinos con Redondo y el negro Caseres, también en Velez con Simeone y pasé por All Boys”

El hombre de 48 años aprendió casi todo lo importante de su vida en una cocina y su infancia fue muy importante en esto. “Nací en la rotisería de mis viejos, llamada San Cayetano, ahí desde muy chico ayudaba cortando papas, zanahorias o el pollo en cuatro” afirma Mario.
Desde los diecisiete años trabaja en distintos puestos gastronómicos y con el paso del tiempo consiguió un apodo que le sienta cómodo e identifica. Se autodenomina “El Cartonero Gastronómico” por su facilidad para tomar trabajos que ningún otro chef tomaría y -sobre todo- por agarrar lo que para otro ya no sirve.
“El apodo nadie lo inventó, solamente se fue dando con los laburos que fui haciendo. Cuando tuve la posibilidad de conocer Lituania, éramos varios los preseleccionados pero finalmente nadie aceptó el trabajo y fui yo”
Siempre supo cocinar, gracias a su madre que también tenía mañas -y muchas- en la cocina. Los mejores platos que comió los disfrutó en su mesa familiar y los sobresalientes que preparó, también. Mario tenía una habilidad innata en cuanto a los alimentos, pero recién finalizó sus estudios en la Asociación Mundial de Sociedades de Cheff en el 2000
“Para mi familia siempre fue imposible de soñar con conocer grandes países del mundo y yo tuve la suerte de rendir el examen final en Miami, lo que fue un orgullo para mi familia y sobre todo para mi vieja”
Después de recibirse como cocinero profesional, viajó por el mundo a más de diez países, lo que hizo que aprendiera inglés, francés y lituano. En esos éxodos su madre Jovita lo extrañaba mucho y no sabía realmente a que aventura se iba a sumergir Mario, lo que al joven le dio una idea que sigue manteniendo hasta la actualidad
“Ella siempre quería saber que hacía y por eso comencé a grabar videos para mostrar todo lo que hacía en diferentes puntos del mundo, pero lamentablemente ella falleció tiempo después del arranque. Dejé de hacerlo, estaba muy triste por la pérdida pero llegó mi amigo Martín Castellano y me dijo una realidad: mi vieja me quiere seguir mirando desde arriba, así que no voy a parar de realizar videos”
Hoy en día tiene tres trabajos en relación a la cocina: es profesor, cocinero y supervisor en diferentes Institutos y empresas. En sus videos, según afirma, solo trata de divertirse, no de obtener algo comercial, pero gracias a hacerlo obtuvo la llamada de muchos lugares para mostrar como se vive ahí. Tiene distintos objetivos de cara al mediano plazo y lugares en los que le gustaría poder trabajar, entre los que se destacan “el comedor de la cárcel es algo que me llama la atención, cocinar en el ejército me gustaría y también tengo propuestas para ir a Uruguay a cocinar con cannabis medicinal”
Mario, orgulloso de todo lo que sembró en el camino, afirma que prefiere cocinar para un hogar de niños carenciados que para una gran empresa multinacional. Si bien tuvo la oportunidad de cocinarle lomo -ya que no come asado- a Mauricio Macri, la semana pasada asistió al Taller Protegido Crecer, donde cocino para los chicos que lo necesitan, les doy charlas y enseño a cocinar para que después vendan la comida.
Cumplió la meta que más le importó y la que el destino no sacó de improvisto de su vida: ser cocinero profesional
Además de esto recorrió el mundo haciendo lo que le gusta y grabándolo para su persona preferida, que si bien ya no está, mira siempre lo que hace su hijo desde otro lugar. 



martes, 5 de septiembre de 2017

Walter nació para amar a Diego, Mara y Dona también


Decir que la historia de Walter es única es una falacia tan grande como decir que es él el accionista mayoritario de la fortuna que significa conocer los milagros de, como dijo Eduardo Galeano alguna vez, “el Dios más humano de todos los dioses”. Walter es Walter Rotundo. Y lo que lo une a la mayoría de los mortales argentos es el amor por su bandera representado en Diego Armando Maradona. Lo que lo diferencia de los demás es el camino que tomó para homenajear al 10: haber llamado a sus hijas mellizas Mara y Dona.
Sí, el tipo fue padre de dos hijas a la vez y llamó a una Mara y a la otra Dona, llevando de esta manera su amor por Pelusa al seno mismo de su familia y de su hogar.
La “Religión Maradoniana” no tiene la misma génesis en cada uno de sus fieles. Están quienes lo vieron jugar en Argentinos Juniors y sellaron su amor por Diego allá por fines de los ’70. Hay otros que recién lo aceptaron cuando se puso la camiseta de Boca a principios de los ’80. Ni hablar de los hinchas de Barcelona o, más aun, del Nápoli, quienes todavía inflan el pecho y nombran a Maradona como propio. Aunque indudablemente fue la tarde del 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca, la que dio origen en nuestras tierras a la Religión Maradoniana propiamente dicha: gol con la mano y un desparramo histórico ante los ingleses transformaron a Diego Armando Maradona en Prócer, o en Dios.
Pero la historia de Walter va un poco más allá (o más acá) en el tiempo. Él nació en 1982 por lo que no tiene recuerdos estables de 1986. Sí del ’90 y del ’94, años en los que el final del cuento no fue con sonrisas, sino más bien todo lo contrario: “Cuando vi llorar a Diego en la final del Mundial 90, algo se instaló para siempre en mi alma y en mi corazón. Yo tenía 8 años y pensaba que él lloraba solamente por haber perdido un partido. Para mí eso era suficiente, porque yo también lloraba cuando perdía, y nunca se lo había visto hacer a un jugador, y mucho menos en un Mundial, con mi camiseta puesta. Después vino el Mundial ’94, yo era un poco más grande y empecé a entender que aquellas lágrimas en Italia escondían mucho más que una derrota deportiva: este tipo se le había plantado al Poder y se lo estaban haciendo pagar. Por eso, si me preguntás por qué soy maradoniano es por la final del ’90. Si me preguntás desde cuando lo soy, desde 1994. Luego supe lo de los goles a Inglaterra, el campeonato ganado en México y todo el quilombo que significó Maradona para la FIFA. Puros argumentos positivos para la decisión que había tomado: amar a Diego por el resto de mi vida”.
Claro que ninguna de estas líneas hoy estaría escribiéndose si este porteño, nacido en Floresta e hincha de Arsenal de Sarandí, no le hubiera rendido a Maradona este particular homenaje: “La historia de los nombres de las nenas tiene su origen cuando yo era muy chico. Escuché por ahí que una persona que había trabajado en Nápoles con Diego, había tenido dos hijas y las había llamado Mara y Dona. Te hablo del año 90 ó 91. ¿Viste cuando te dicen ‘nunca te olvidás de andar en bicicleta’? Bueno, yo nunca me olvidé de esos nombres. Y con el correr de los años adopté esa idea como el homenaje que necesitaba hacerle al Diego. Tener dos hijas y llamarlas Mara y Dona”.
Walter conoció a Stella Maris en el año 2001 y antes de proponerle cualquier acto romántico le aclaró: “Nosotros algún día vamos a tener dos hijas. La primera se va a llamar Mara y la segunda Dona. Ella me dijo que sí, aunque me preguntó cómo estaba tan seguro de que íbamos a tener dos hijas mujeres. Después de casi 10 años de relación, con algún impasse en el medio, Stellita quedó embarazada. Fue a fines del año 2010, imaginate que no estaba terminando de la mejor manera después de la eliminación en Sudáfrica y el alejamiento casi definitivo de Diego de la Selección. La noticia de mi próxima paternidad le dio un giro de 180 grados a ese fin de año. En febrero del 2011 nos enteramos que había dos bebés en el vientre de mi mujer. Y en abril, yendo a la ecografía en la que nos enteraríamos el sexo, fue Stellita quien me miró y me dijo ‘Si son dos nenas, son Mara y Dona’. Ya estaba todo dicho”.
El sueño de Walter de ser papá ya estaba en marcha. Y conjuntamente su más sentido homenaje a Diego Armando Maradona, quien no tardó demasiado en enterarse de lo que se venía. Fue durante la “celebración” de los 25 años de los goles a los ingleses, en junio del 2011 y con las mellizas aun sin nacer, que en el programa radial “Perros de la Calle” le hacen una nota al 10 y le comentan que Mara y Dona estaban en camino: “Yo estaba laburando. Una semana antes, mi hermana había llamado al programa de Andy Kusnetzoff para contar que se venían sus sobrinas, por lo que mi caso empezó a tener trascendencia, pero nunca imaginé escuchar a Diego dedicándome su agradecimiento por lo que se venía. Me puse a llorar como un nene. Creo que cuando alguien hace un homenaje, lo que más desea es que el homenajeado se entere. Nunca pensé que sería tan rápido. Inesperado”.

Lejos de abalanzarse sobre su ídolo, Walter optó por mantener su postura de dejarlo en paz y quedarse con aquellas palabras de Maradona enterándose de Mara y Dona. Recibió unas camisetas del Al-Wasl firmadas por el 10, cuando éste dirigía al equipo árabe, y se generó un vínculo con Dalma, la hija mayor de Diego: “Dalma es actriz y debutó en teatro con un unipersonal titulado ‘Hija de D10S’, en el que contaba todo lo que significaba ser la hija del más grande. Y en uno de los pasajes de la obra, las nombraba a mis hijas, con fotos y todo. Fui a verla el día del estreno, nos saludamos y desde ahí quedamos en contacto. Aunque fue este año, luego de una aparición de las nenas en TV (en el programa “Las Puertas” de Guido Kazcka) que Dalma se comprometió a presentarme al papá y poder darle ese abrazo que tantos de nosotros le debemos. Sinceramente no tengo apuro por ese encuentro. Quiero que se dé cuando Diego quiera y disponga. Mientras tanto soy feliz viéndolo dirigir a 13.000 kilómetros de distancia, lejos de la mala leche y las comparaciones odiosas”.
Este año las hermanas Mara y Dona fueron bautizadas en la Iglesia Maradoniana, en la ciudad de Rosario. Porque claro, la Religión Maradoniana como todas las demás tiene, aunque itinerante, su templo: “La Iglesia surge a fines de los ’90, un 30 de octubre, cuando tres amigos rosarinos se cruzan y uno les dice a los otros dos ‘Feliz navidad’. Hernán (Amez), Alejandro (Verón) y Héctor (Campomar) arrancaron con esta linda locura. La Iglesia tie
ne sus Mandamientos, su ‘Diego Nuestro’ y, aparte de su Navidad el 30 de octubre, también sus Pascuas cada 22 de junio”.
Walter Rotundo, argentino y Maradoniano. Padre de las mellizas Mara y Dona, quienes reconocen en Diego a un ídolo, aunque todavía no entiendan bien por qué. “Ellas tiene sus segundos nombres, Delfina e Isabella, por lo que podrán elegir ser llamadas así si lo desean, aunque no lo creo. Están muy contentas con sus nombres y, si bien a veces recibo algunas críticas de mal gusto, a las nenas sólo le llegan muestras de amor y buena onda por sus nombres. Algún día les voy a explicar por qué elegí apoyar en ellas mi amor por Diego, y se sentirán orgullosas de mi elección”.

sábado, 26 de agosto de 2017

Red Bull Argentina 2017: un cambio.

Ahí estaban, con sus gorras para atrás y sus golpes de la vida encima. Haciendo una fila interminable para ver un show de improvisación donde según el slogan de la gente, lo que más pide es “sangre”. Un evento que conectó a más de ocho mil personas de distintos destinos del país y que –en su gran mayoría- los representantes era gente joven, con ganas de cambiar las cosas.
Me fui sorprendido, si. No recuerdo en mis años vividos un lugar donde te pidan mirar al de al lado, agradecerle y, sobre todo, defenderlo y cuidarlo como si fueras vos mismo. No consigo memorizar un espacio – que no sea una cancha de futbol- donde se cante el himno de Argentina con tanta pasión y sentimiento. Ahí estaban ellos, con sus gorras para atrás, respetando en silencio cada frase que soltó Skone (campeón Intenacional de Red Bull 2016) sobre el trágico atentado ocurrido en Barcelona
Vi a madres llorando al ver la felicidad de su hijo por estar en el mítico Luna Park. Vi padres, cuñados, tíos subiendo en alzas a jóvenes de ocho años (o menos) para que puedan ver la batalla. Vi grupos de niños emocionados y atónitos por estar ahí  adentro y que no perdían un segundo en compartir los resultados de las batallas con sus mejores amigos por celular. Vi una familia entera unida, gritando juntos una respuesta o saltando con un flow del viejo y querido Tata.
El campeón de la fecha, Wos, sin importarle tanto el campeonato obtenido no habló de su futuro en la  Internacional de México sino que aprovechó para agradecer todo su pasado, sin por el cual no pudiera estar ahí. Agradeció primero a sus amigos, luego a su familia y después volvió a sus amigos… pero no pudo evitar callarse y pidió por una realidad de país pero sin hacer pólitica partidaria: “Hay gente que se esta quedando sin laburo, hay gente desaparecida en democracia, ayudemos, ayudémonos.
No hubo un solo incidente, tampoco agresiones físicas en el escenario. En el final, cuando parecía todo terminar todos los competidores se unieron en un abrazo a Wos y le desearon mucha suerte en su próxima parada, la cual no será nada fácil.
Y como dijo el reconocido Misionero, me puse a pensar.

¿Qué pasaría si todos actuaríamos así en nuestra vida cotidiana?

¿Qué sucedería si el respeto que irradia la cultura hip-hop invadiera toda la República?
¿Qué puede ser más importante que mirar a los ojos a alguien? ¿Qué te puede llenar más el alma que ayudar a alguien que no conoces?

Las cosas materiales van muchas veces y vuelven pocas, pero hay cosas que deben durar para siempre. Una de ellas es el respeto, la otra crecer como persona dentro de una cultura llena de posibilidades, donde se puede ayudar (y mucho) a cambiar esta realidad. 

Como bien dijo Skone en ese infinito silencio del Luna Park: "Al odio no se le gana con odio y solo el amor puede cambiar las cosas"

martes, 23 de agosto de 2016

Una carta respondida 30 años después, de un héroe.

¿Quién nunca escribió una carta? ¿Acaso no puede una carta ser una historia? Una jóven cordobesa de quince años escribió una carta el 28 de Abril de 1982 en una cartelera de la escuela a un soldado de Malvinas que fue respondida hace unas horas.



Hoy Graciela Vassarotto tiene 49 años pero recuerda precisamente de que se trataban esas lineas y no puede evitar quebrarse por primera vez: “Había poca información y siempre ganábamos, entonces lo compartíamos en la escuela Huinca Renanco. Me quedaba hasta tarde escribiendo cartas porque 


"Estaba convencida que una palabra en el momento justo te puede salvar y hoy, treinta años después sigo pensando que tiene un poder inmenso para el alma” 

Sonríe de nervios al tocar una vez más su carta y ver su letra de cuando aún era una niña y la docencia solo era un sueño. “Mi letra de los 15 y lo que le decía en ese momento...34 años me separan de ese momento, pero aun sigo creyendo y estoy convencida de cada palabra que le escribí.

Escribir cartas a soldados anónimos era algo muy común entre los argentinos de ese tiempo, que intentaban mediante afecto lograr ayudar en una guerra sin sentido y despiadada. Pero esta historia es aún más emocionante dado que la carta fue recibida por Ernesto Ismael Urbina, el enfermero de la patrulla del mayor Pedro Giachino, el primer caído en combate.


Fue participe del plan Rosario, vivió con la muerte de cerca y llegó muy herido al hospital de Punta Alta, donde la revista Gente lo entrevistó y dio el puntapié inicial para que Graciela lo conozca ya que la carta llegó al hospital cuando él aún estaba internado. “Leer las cartas que llegaban me emocionaban mucho y me llenaban de alegría y fuerzas para seguir adelante y hoy poder contarte en estos pocos renglones algo de lo vivido en aquellos días” comenta con algunas arrugas y ya retirado de las fuerzas desde 1985 Ernesto.

“¿Que fue lo que mas me impacto? Que alguien tan importante, porque tanto el como todos los ex combatientes lo son, me dedique un tiempo
y me responda porque el considera que todas las palabras necesitan una respuesta” dice Graciela emocionada.

Y asi fue, el enfermero confesó que respondió varias cartas en 1982 pero había una que no tenía su típico tilde en el sobre, el cual señalaba que había devuelto unas palabras: la escrita por Graciela hace más de treinta años. “Entonces busque en el Face y encontre a una señora con el mismo nombre,le escribí esperando que fuera ella y gracias a dios era, fué una emoción muy grande.

"Solamente un renglón me hizo tomar la decisión de escribir, en el Graciela me pide que le conteste porque para ella seria muy importante recibir la respuesta. Y asi fué . En el ese año tenía 22 años de edad”

Una carta, una imagen: una historia. La magia de la escritura se hizo presente y no solamente unió a dos personas, sino que también fue la caricia al alma en un momento complicado y con las palabras justas.


Una carta, que decía masomenos así:






miércoles, 4 de noviembre de 2015

Eric Gull, el crack del handball argentino



Eric Gull, uno de los mejores jugadores argentinos de handball de toda la historia, recuerda con una mueca de alegría en su pulido rostro, lo que transcurrió durante la niñez y sus comienzos en el balónmano: 
Empecé cuando era muy chico en el Alemán de Quilmes, Cacho Rothmund fue mi primer profesor, yo no entendía nada, rotaba en todas las posiciones, lo único que hacía era seguir a mi hermano(Christian)
Aunque admite que muchas veces pecaba de inocente por su corta edad. En ese momento “descubrí lo que realmente me gustaba” que sin lugar a dudas era el handball.
Además de un jugador excelente de handball, es un viajante experimentado. Estuvo en más de cinco países a lo largo de su exitosa carrera deportiva y afirma que en distintas naciones tuvo dificultades para relacionarse, pero donde más le costó fue en Suecia y Rusia porque la gente era muy cerrada y era difícil hacer amistades. 
“No me costó el tema del idioma, me arreglé bastante bien con eso, a lo largo de mi vida aprendí francés, inglés, portugués y se algo de sueco y ruso, no soy un crack, pero me las arreglaba bien”.
“Las condiciones en Argentina y el resto del mundo son muy distintas, en España por ejemplo hay leyes y municipios que le dan sponsors a los clubes, acá los sponsor generalmente somos nosotros mismos y aportamos para comprar pelotas o contratar técnicos” comentó Gull que debutó en 1997 en la selección argentina. Además recalcó lo principal que le falta al handball nacional para empezar a ser profesional: No tenemos el apoyo del Estado, sin una liga nacional competitiva va a ser muy difícil que el handball sea profesional en la Argentina” y agregó: Hay muchos jugadores, tanto en Buenos Aires como en el resto del país, se practica muchísimo en los colegios, lo que hay que hacer es dar un salto de calidad en el nivel de enseñanza para que los chicos sigan mejorando”.
Al preguntarle sobre los logros más relevantes en su carrera no lo dudó y sentenció “Lo más importante lo conseguí con la selección: El Panamericano de 2012 en Buenos Aires y el Mundial de 2003 donde le ganamos por primera vez a un europeo“. También aceptó que le quedó la sangre en el ojo por no poder conseguir algo más en la época del 2003 en Santo Domingo y perder en el alargue con Brasil por un tanto ya que era la coronación de ese grupo para llegar a los Juegos Olímpicos. “¿Sacando a la selección? A nivel deportivo creo que lo más lindo fue la Copa Rey con el Valladolid(2005-2006) y la Liga con el Ciudad Real(2009-2010), estuvimos cerca de ganar la Champions pero no la gané, me quedó un sabor agridulce” puntualizó Gull.
El jugador, que se caracterizaba por su potente lanzamiento de brazo izquierdo, acepta que la sangre del handball en su familia llegó gracias a su padre (Federico)y recuerda las muchas propuestas que tuvo de jugar en la selección de Suiza: 
Había una oferta económica muy fuerte, le tengo respeto al país de mis abuelos, pero de Suiza solamente tengo el pasaporte, yo soy de acá, soy hincha de Argentina, es muy complicado cambiar los sentimientos de uno y nunca podría jugar en otra selección
“El Flaco” como él mismo se apoda, conoce la selección argentina como pocos, participó con Argentina en cinco mundiales (Japón 1997, Egipto 1999, Francia 2001, Portugal 2003 y Túnez 2005) y afirma: 
El handball argentino está en el mejor momento de su historia, son chicos de edad pero todos son muy maduros, ojalá se demuestre en el mundial, tienen que repetir lo del 2011, no tienen que aflojar, es una camada extraordinaria, lo que fue la clasificación a los Juegos Olímpicos fue la coronación de este gran grupo
Emocionado, Gull también destacó a dos jugadores argentinos que están jugando en un gran nivel. Uno de ellos es Diego Simonet, que actualmente juega en el Montpellier Agglomération Francés al que le dedicó: Siempre mejora, siempre da más, nunca se estanca y cada año es mejor”También habló de una jugadora de su club(Alemán de Quilmes) Elke Krasten, a la que definió como una jugadora valiente, ya que nunca afloja y siempre que tiene que tirar al arco lo hace de buena manera y agregó “Tiene solamente 18 años, tiene una madurez increíble, le sobran condiciones para jugar, faltan mejorar detalles, pero no podemos pedirle todo, ya es demasiado”.
El jugador que supo vestir la camiseta del mejor equipo del mundo, el Barcelona de España en 2007, comentó que no extraña jugar al deporte que practicó toda la vida, pero afirma que “si estaría bien físicamente seguramente lo extrañaría. Cada vez que juego un rato para divertirme, me duele todo por las lesiones, ahora veo la cancha y no me llama para volver”En un pasado había mencionado que una vez que termine de practicar el deporte no sería entrenador, pero la pasión de su club de toda la vida pudo más y actualmente, Eric Gull dirige dos grupos de chicos (cadetes y juveniles)“Había que dar una mano, había un equipo al que había que entrenar, lo hablé con mi familia y me apoyó desde un principio, ahora estoy disfrutando y aprendiendo incluso más que los chicos(entre risas)” y agregó que los jóvenes tienen que mejorar muchas cosas, entre ellas: el pase y la recepción, pero que lo fundamental es ser buenos compañeros ya que lo único que van a quedar para siempre son los amigos, si sos bueno en el handball y mala persona en la vida nadie se va a acordar de vos” Es por eso que muchas señoras grandes, adultos, adolescentes y niños se acercan todo el tiempo durante la entrevista a saludar al ídolo de Quilmes.
Gull se proclamó campeón con la camiseta de la selección nacional en los Panamericanos del 2000, 2002 y 2004 y afirmó que nunca jugaría para otra selección que no fuera Argentina, pero también mencionó:"¿Dirigir a la selección? Ni lo sueño, no me lo pongo como objetivo, ahora no me llama la atención realmente, estoy muy contento con lo que estoy haciendo en mi club”.
De más de dos metros de altura y de 40 años de edad, Gull dice no ser ejemplo de nadie en el deporte, pero en el club todos los que pasan lo saludan, lo admiran, sonríen al verlo y los jugadores más jóvenes sueñan con parecerse al ídolo en algún momento. 
Me sorprende toda la gente que me conoce, pensaba estar más tranquilo, cuando llegué toda la gente me felicitaba por mis logros. Con el tiempo la gente se acuerda más de los nuevos y menos de mí, eso también está bueno
Hoy, con millones de goles en su haber, muchos títulos obtenidos, muchos países recorridos gracias al handball, no para de mencionar lo importante que fue este deporte en su vida: “No tengo idea como podría ser mi vida sin el handball, no podría imaginarlo, no sé si tendría una esposa hermosa, ni dos hijos maravillosos, ni los amigos que tengo, mira… mejor, prefiero no pensarlo” finalizó.
Ambos jugadores a los cuales Eric mencionó en la nota se sintieron orgullosos de que el ídolo les tenga reconocimiento y por un lado, Diego Simonet, que está transitando un presente excepcional en Francia puntualizó: “Para mi Eric fue uno de los mejores jugadores del mundo, es un ejemplo para mí. Que te diga eso es maravilloso, ha jugado en los mejores equipos del mundo y sabe muchísimo de handball. Estoy muy bien, muy contento, jugando muchísimo al lado de grandes jugadores donde se aprende mucho. Nuestro objetivo es ser campeones en los panamericanos y poder repetir lo del 2011 en Suecia”.
Eric fue el mejor jugador de la historia del handball argentino, Diego Simonet es uno de los jugadores con mejor juego en la actualidad y Elke Karsten tiene en sus manos el futuro del handball nacional. La jugadora de Quilmes expresa: “Es un orgullo que Eric hable bien de mí, es uno de mis referentes en el handball y además de ser excelente en el deporte, también es muy buena persona, lo aprecio mucho”.